
Para preparar un buen pulpo gallego habría que elegir primero un pulpo que sea realmente gallego, pero con tanta patera e inmigración lo mas probable es que nos encontremos con uno marroquí.
Antes de cocinarlo, hay que ablandarlo. Tenemos tres opciones:
Una .... golpearlo con una maza de madera.
Dos... Congelarlo durante unos días, esta es menos drástica
Y tres.... lo vi en una bar de Galícia, pero mejor no contarla aquí.
Cogemos una olla bastante grande y la llenamos de agua con sal. Cuando comience a hervir el agua, agarra el pulpo por la cabeza y, sin soltarlo, sumergelo 3 veces consecutivas en el agua hirviendo (ésto es para que no pele al cocer, no es ningún ritual de meigas) y a la tercera lo abandonas a su suerte en la olla durante unos ¾ de hora aproximadamente.
Para servirlo, trocéalo con unas tijeras y sírvelo en los platos. Luego se le añade sal gruesa, aceite de oliva, pimentón dulce y una pizca de pimentón picante.
El complemento ideal son unos cachelos (o sea, patatas). Se hierven en el mismo agua de cocción del pulpo una vez que ya hemos sacado este.
Buen provecho.
1 comentario:
Pobre pulpo... sea como sea, algun dia no muy lejano lo vamos a probar... (si puede ser los maltratos a la bestia antes de que yo llegue, es que soy sensible)
Patons!!!
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